Raza, capitalismo y ciencia ficción. La biotecnología como dispositivo de explotación en Sorry to bother you
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URI: http://hdl.handle.net/20.500.12226/2401Exportar referencia:
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Alarcón Zayas, VioletaFecha de publicación:
2024Resumen:
El terror clásico producido por lo monstruoso ha servido ampliamente como dispositivo de reafirmación ideológica del orden, concebida la criatura abyecta como un mal exterior que ataca la integridad física y moral del cuerpo social, y así reafirma los valores y jerarquías imperantes (Cohen, 1996; Imbert, 2017). Sin embargo, lo monstruoso aparece también como desestabilizador crítico, que denuncia el orden que condena todo lo que transgrede el sistema hegemónico colonial, blanco y heteropatriarcal, desde la capacidad de lo grotesco como dispositivo contestatario (García Cortés, 2006; Connelly, 2015; Alarcón, 2021). En esta línea distópica crítica, analizaremos la película de Boots Riley Sorry to Bother you, donde la criatura monstruosa desenmascara los riesgos que conlleva el avance tecnocientífico, supeditado a los medios, fines y formas de producción y explotación imperialistas actuales. De esta forma, lo grotesco traumático (Kayser, 2011) desenmascara la biotecnología como dispositivo de control sobre los cuerpos racializados, convertidos en monstruos abyectos que garantizan una mayor productividad. Desde este prisma, la maldad no procede ya de los cuerpos aberrantes, que se conciben como cuerpos explotados, abusados y discriminados, sino que el mal procede del biopoder (Foucault, 2010) ejercido por el imperialismo racista, que deshumaniza para justificar las relaciones de explotación y dominación .
El terror clásico producido por lo monstruoso ha servido ampliamente como dispositivo de reafirmación ideológica del orden, concebida la criatura abyecta como un mal exterior que ataca la integridad física y moral del cuerpo social, y así reafirma los valores y jerarquías imperantes (Cohen, 1996; Imbert, 2017). Sin embargo, lo monstruoso aparece también como desestabilizador crítico, que denuncia el orden que condena todo lo que transgrede el sistema hegemónico colonial, blanco y heteropatriarcal, desde la capacidad de lo grotesco como dispositivo contestatario (García Cortés, 2006; Connelly, 2015; Alarcón, 2021). En esta línea distópica crítica, analizaremos la película de Boots Riley Sorry to Bother you, donde la criatura monstruosa desenmascara los riesgos que conlleva el avance tecnocientífico, supeditado a los medios, fines y formas de producción y explotación imperialistas actuales. De esta forma, lo grotesco traumático (Kayser, 2011) desenmascara la biotecnología como dispositivo de control sobre los cuerpos racializados, convertidos en monstruos abyectos que garantizan una mayor productividad. Desde este prisma, la maldad no procede ya de los cuerpos aberrantes, que se conciben como cuerpos explotados, abusados y discriminados, sino que el mal procede del biopoder (Foucault, 2010) ejercido por el imperialismo racista, que deshumaniza para justificar las relaciones de explotación y dominación .
Palabra(s) clave:
Biopoder, racismo, grotesco, cine, monstruosidad.

