| dc.description.abstract | El documento aborda la evaluación de programas de intervención psicosocial, destacando la importancia de usar métodos cualitativos y cuantitativos para medir la efectividad de estos programas. La evaluación se define como un proceso que permite juzgar la eficacia de una intervención basándose en criterios definidos y defendibles, y está orientada a mejorar las condiciones sociales de una comunidad. La metodología evaluativa se diferencia de la investigación científica general en que tiene un enfoque práctico y resultados aplicables de inmediato. El proceso de evaluación comienza con la identificación de criterios de selección y el uso de un muestreo probabilístico para garantizar representatividad. También es esencial formular objetivos claros y definir variables independientes (VI) y dependientes (VD), con énfasis en establecer relaciones causales donde sea posible. Además, se discuten los tipos de validez (interna, externa, de constructo y estadística) y las posibles amenazas a cada una, como el impacto de variables extrañas no controladas. Para recolectar información, se detallan técnicas cualitativas (como observación sistemática, entrevistas y grupos de discusión) y cuantitativas (como pruebas psicométricas y autorregistros), con énfasis en adaptar cada técnica al enfoque de la evaluación. Asimismo, se exploran diferentes diseños de investigación, destacando los experimentales y cuasi-experimentales, que permiten establecer la causalidad en la evaluación de programas. Finalmente, el análisis de la información incluye métodos cualitativos, como la teoría fundamentada y el análisis de contenido, y cuantitativos, como estadísticas descriptivas e inferenciales, usando software para análisis de datos. El documento enfatiza que una metodología mixta, combinando enfoques cualitativo y cuantitativo, permite una visión más completa y enriquecedora del programa evaluado. | es |