| dc.description.abstract | Las sociedades se configuran como un motor de especial trascendencia para el crecimiento y la
competitividad de un país, convirtiéndose el acceso a las fuentes de financiación en un factor de
relevancia para que estas puedan iniciar o desarrollar sus actividades productivas.
Pues bien, uno de los principales problemas que se puso de manifiesto a partir de la crisis
acontecida en 2008 fueron las dificultades a las que se vieron sometidas las empresas para el acceso
a tal financiación en un momento en el que la mayor parte de la misma tenía como origen la
financiación bancaria. A ello se unió que, a nivel agregado, las tasas de endeudamiento de las
sociedades no financieras crecieron de manera destacable durante tal periodo, situándose en el
ejercicio 2011 en su máximo histórico, al alcanzar una tasa del 132,3 por ciento, medido en
porcentaje del producto interior bruto (en adelante, PIB), según datos del Banco de España. Una
circunstancia que puso de relieve la vulnerabilidad de tal sector institucional ante periodos de
recesión y que ha requerido un proceso de desapalancamiento societario. Una situación que
potenció, adicionalmente, la búsqueda de cauces alternativos de financiación más allá de los hasta
entonces empleados.
En este contexto, ha de remarcarse que existe un entramado de normas fiscales que condiciona
la elección de las fuentes de financiación y que puede desviar la selección natural de las sociedades,
basada, principalmente, en factores económicos. Una distorsión que presenta como uno de sus
orígenes el tratamiento dispar otorgado en el marco tributario a la financiación con deuda y con
capital.
Esta diferente regulación generó una presión sobre las sociedades a la hora de adoptar sus
decisiones de financiación, puesto que una selección basada exclusivamente en la regulación fiscal
incitaba a las compañías a adoptar la opción del endeudamiento como la fuente de financiación
prioritaria para sus inversiones.
Es por ello por lo que la tributación de las fuentes de financiación empresarial se ha
configurado en los últimos años como una de las temáticas más debatidas en el marco del Impuesto
sobre Sociedades (en adelante, IS). | es |