| dc.description.abstract | Las redes sociales suponen un fértil campo de reflexión, discusión y propaganda, en este sentido, el humor resulta fundamental para la expresión ideológica y el fortalecimiento de vínculos conductuales e ideológicos dentro de la comunidad virtual (Mina, 2019; Wiggins, 2019). Entre las formas más extendidas y populares, destaca el uso de textos verbovisuales humorísticos especialmente por su capacidad de síntesis, transmisión, inmediatez y eficacia (Alarcón, 2017), herramienta que sirve para justificar la construcción de discursos de odio online que continúan y refuerzan los imaginarios hegemónicos machistas, misóginos y LGTBIfóbicos (Phillips, 2015; Poland, 2016; Vega, 2019). Observaremos la evolución y el funcionamiento del humor en estos discursos de odio que atacan al feminismo en general y en particular nos centraremos en la caracterización de la figura que el discurso antifeminista ha venido a denominar caricaturescamente como “feminazi”, viralizado, en gran medida, gracias a la comunicación transmedia. Estudiaremos esta tendencia de odio en la sociedad red, a través del análisis discursivo de textos que combinan un carácter escrito y otro visual (ilustraciones e inscripciones), como son los memes, viñetas o collages, con una intencionalidad cómica, humorística y satírica, en lengua castellana, en una periodicidad que abarca desde el 2020 hasta el 2025 en las plataformas de Facebook e Instragram. Para esto analizaremos algunos de estos artefactos discursivos a través de diversas definiciones y teorías humorísticas que abarcan desde lo cómico y lo caricaturesco de Baudelaire (1989), el humor de Bergson (1900) pasando por las teorías sobre el chiste y la risa desde el psicoanálisis (Freud, 1905; Abadi, 1982), la bisociación de Koestler (2002), la ironía, y el humor negro de Portilla (1984) hasta el humor bélico (Skinner, 2002). Se concluye que el funcionamiento del humor en estos grupos, integrados por varones, blancos, cisheterosexuales, donde predomina el troleo o machitroleo y el escarnio, se fundamenta en el odio. La finalidad de estos textos es fortalecer el imaginario patriarcal, mediante el cultivo del mito de la opresión feminista (feminazismo), donde el humor opera principalmente desde la emoción ideológica. Este humor posmachista incluido dentro del gendertrolling funciona como dispositivo de ofensiva o ataque bélico (Mantilla, 2013), autodeterminándose como justiciero e incluso subversivo al presunto orden misándrico y censor, pero delatando la condición de privilegio y hegemonía ejercida contra los derechos humanos reivindicados por el feminismo y las disidencias. | es |