El papel del afrontamiento en la relación entre problemas de sueño y riesgo suicida
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Antuña-Camblor, CeliaFecha de publicación:
2025-11Resumen:
El suicidio es un fenómeno complejo y de gran impacto social. Aunque el papel de las estrategias de afrontamiento han sido ampliamente estudiadas como factor de riesgo, los trastornos del sueño han recibido menor atención. Analizar la relación entre la sintomatología del sueño y el riesgo de suicidio mediada por las estrategias de afrontamiento. Participantes: La muestra estuvo formada por 1014 participantes (66.17% mujeres; edad: M = 33.00, DE = 15.15). La participación fue voluntaria y anónima mediante muestreo en cadena. Variables e instrumentos - Cuestionario sociodemográfico ad hoc (edad, sexo, nivel educativo y estatus socioeconómico). - Subescala de sueño del LSB-50: mide problemas de sueño eliminando psicopatología emocional. Puntuaciones elevadas indican problemas de sueño. - Cuestionario de Afrontamiento del Estrés (CAE): evalúa siete estrategias de afrontamiento. A mayor puntuación, mayor uso de esa estrategia - Escala de Riesgo de Suicidio (RS). Una mayor puntuación indica mayor riesgo suicida Procedimiento: La recogida de datos se realizó online. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Principado de Asturias (n.º 2022.193) Análisis de datos: Se efectuó un análisis de mediación simple utilizando los problemas de sueño como variable independiente, las estrategias de afrontamiento como mediadoras y el riesgo suicida como variable dependiente. Las variables sociodemográficas (sexo, edad, nivel educativo y estatus socioeconómico) fueron introducidas como covariables. La relación fue parcialmente mediada por las estrategias de afrontamiento: positivamente por autofocalización negativa (r=.105), y negativamente por búsqueda de apoyo social (r=-.107) explicando el 48% de la varianza. Las estrategias de afrontamiento influyen en el vínculo entre los problemas de sueño y el riesgo suicida. Dormir mal aumenta el riesgo de suicidio principalmente porque incrementa los pensamientos y actitudes autocríticas. Esto apunta a la importancia de intervenciones que reduzcan la rumiación y promuevan el apoyo social en personas con trastornos del sueño.
El suicidio es un fenómeno complejo y de gran impacto social. Aunque el papel de las estrategias de afrontamiento han sido ampliamente estudiadas como factor de riesgo, los trastornos del sueño han recibido menor atención. Analizar la relación entre la sintomatología del sueño y el riesgo de suicidio mediada por las estrategias de afrontamiento. Participantes: La muestra estuvo formada por 1014 participantes (66.17% mujeres; edad: M = 33.00, DE = 15.15). La participación fue voluntaria y anónima mediante muestreo en cadena. Variables e instrumentos - Cuestionario sociodemográfico ad hoc (edad, sexo, nivel educativo y estatus socioeconómico). - Subescala de sueño del LSB-50: mide problemas de sueño eliminando psicopatología emocional. Puntuaciones elevadas indican problemas de sueño. - Cuestionario de Afrontamiento del Estrés (CAE): evalúa siete estrategias de afrontamiento. A mayor puntuación, mayor uso de esa estrategia - Escala de Riesgo de Suicidio (RS). Una mayor puntuación indica mayor riesgo suicida Procedimiento: La recogida de datos se realizó online. El estudio fue aprobado por el Comité de Ética del Principado de Asturias (n.º 2022.193) Análisis de datos: Se efectuó un análisis de mediación simple utilizando los problemas de sueño como variable independiente, las estrategias de afrontamiento como mediadoras y el riesgo suicida como variable dependiente. Las variables sociodemográficas (sexo, edad, nivel educativo y estatus socioeconómico) fueron introducidas como covariables. La relación fue parcialmente mediada por las estrategias de afrontamiento: positivamente por autofocalización negativa (r=.105), y negativamente por búsqueda de apoyo social (r=-.107) explicando el 48% de la varianza. Las estrategias de afrontamiento influyen en el vínculo entre los problemas de sueño y el riesgo suicida. Dormir mal aumenta el riesgo de suicidio principalmente porque incrementa los pensamientos y actitudes autocríticas. Esto apunta a la importancia de intervenciones que reduzcan la rumiación y promuevan el apoyo social en personas con trastornos del sueño.

