dc.contributor.authorOrtiz González, Beatriz
dc.date.accessioned2026-06-23T12:12:37Z
dc.date.available2026-06-23T12:12:37Z
dc.date.issued2025-05-25
dc.identifier.issn978-84-122783-9-2
dc.identifier.urihttp://hdl.handle.net/20.500.12226/3424
dc.description.abstractLas profesionales que trabajan en violencia de género acompañan diariamente a mujeres y menores en situaciones de enorme sufrimiento, afrontando una exposición continuada a narrativas traumáticas, alta carga emocional y exigencias institucionales complejas. Esta realidad puede generar desgaste profesional, fatiga por compasión y estrés traumático secundario. La comunicación "Meditar para conectar" recoge una experiencia de supervisión desarrollada con cinco equipos de la Red de Violencia de Género de la Comunidad y del Ayuntamiento de Madrid, en la que se incorporaron prácticas breves de meditación y mindfulness dentro de los espacios de supervisión profesional durante un año. Participaron 39 profesionales de distintos perfiles y se realizaron entrevistas en profundidad a 10 de ellas para explorar sus experiencias. Los resultados muestran que la práctica meditativa favoreció la regulación emocional, la reducción de la hiperactivación, una mayor conciencia de las propias emociones y una mejora en la capacidad de estar presentes tanto en el trabajo como en la vida personal. Las participantes destacaron especialmente el valor de generar espacios de pausa, reflexión y conexión con una misma y con el equipo. Sin embargo, la experiencia también puso de manifiesto importantes obstáculos para sostener estas prácticas en el día a día: la sobrecarga asistencial, la presión por los resultados, la falta de tiempo, la culpa asociada al autocuidado y una cultura organizacional e institucional que, relatan, prioriza la productividad frente al bienestar de las profesionales. La principal conclusión es que la meditación puede constituir una herramienta útil y accesible para el cuidado de los equipos que trabajan con trauma, pero no puede entenderse como una solución aislada. El bienestar de las profesionales requiere también organizaciones comprometidas con una auténtica cultura del cuidado, que reconozcan el impacto emocional de este trabajo y generen condiciones laborales sostenibles. Esta experiencia invita a reflexionar sobre una cuestión fundamental: para cuidar adecuadamente a las mujeres y menores que han sufrido violencia de género, también es necesario cuidar a quienes las acompañan.es
dc.language.isoeses
dc.rightsAttribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional*
dc.rights.urihttp://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/*
dc.titleMeditar para conectares
dc.typeconferenceObjectes
dc.description.course2025-26es
dc.identifier.conferenceObjectCongreso Virtual Internacional de Psiquiatría, Psicología y Salud Mental - INTERPSIQUIS XXVIIes
dc.publisher.departmentDepartamento de Psicología y Saludes
dc.publisher.facultyFacultad de Psicología y Ciencias de la Saludes
dc.publisher.group(GI-25/2) Igualdad de Género en Educación y Psicología (IGEP)es
dc.rights.accessRightsopenAccesses
dc.subject.keywordSalud mentales
dc.subject.keywordautocuidadoes
dc.subject.keywordViolencia de Géneroes
dc.subject.keywordEquipos de Trabajoes
dc.subject.keywordMeditaciónes
dc.subject.keywordTrabajadorases


Ficheros en el ítem

Este ítem aparece en la(s) siguiente(s) colección(ones)

Mostrar el registro sencillo del ítem

Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional
Excepto si se señala otra cosa, la licencia del ítem se describe como Attribution-NonCommercial-NoDerivatives 4.0 Internacional