| dc.description.abstract | Introducción y objetivo
Las últimas voluntades permiten anticipar decisiones sanitarias para situaciones futuras de incapacidad y se han fundamentado tradicionalmente en el principio de autonomía del paciente. Sin embargo, este enfoque presupone que las preferencias expresadas son estables, racionales y representativas de la voluntad futura. El trabajo cuestiona esta concepción y analiza las últimas voluntades desde una perspectiva interdisciplinar que integra derecho sanitario, psicología y pensamiento liberal. El objetivo es examinar la correspondencia entre validez jurídica y psicológica del consentimiento diferido, considerando especialmente los valores personales, la historia vital, los sesgos cognitivos y el principio de auto-propiedad.
Método
Se adopta un diseño teórico-aplicado con orientación empírico-propositiva basado en una triangulación de tres niveles: jurídico, psicológico y filosófico. A partir de este marco se desarrolla la Planificación Anticipada Basada en Valores (PAB-V), una intervención clínico-psicojurídica estructurada en ocho sesiones que comprende psicoeducación, asesoramiento jurídico, exploración de valores, análisis de la historia vital, traducción de los valores a escenarios clínicos, elaboración del documento, validación de su coherencia y planificación de revisiones posteriores.
Resultados
El análisis identifica una disociación entre la validez jurídica formal de las últimas voluntades y su validez psicológica efectiva. Los valores personales aparecen como el principal eje organizador de las decisiones anticipadas, mientras que la biografía y las experiencias previas condicionan significativamente su contenido. Asimismo, los sesgos cognitivos, las emociones y las dificultades para anticipar estados futuros limitan la racionalidad y autenticidad del consentimiento diferido. El modelo PAB-V se plantea como una estrategia potencial para incrementar la claridad, coherencia y aplicabilidad clínica de las decisiones anticipadas.
Discusión
Los resultados cuestionan una concepción estática de la autonomía y permiten entenderla como un proceso dinámico, contextual y biográfico. Desde la perspectiva liberal, las últimas voluntades constituyen una expresión de la auto-propiedad, aunque su legitimidad depende de que reflejen auténticamente la voluntad del individuo. En este sentido, el consentimiento diferido puede conceptualizarse como un “contrato imperfecto”, condicionado por limitaciones cognitivas, emocionales y contextuales. La incorporación sistemática de valores y biografía permite transformar las últimas voluntades desde un acto predominantemente formal hacia un proceso reflexivo y personalizado.
Conclusiones
Las últimas voluntades no deberían concebirse únicamente como un documento jurídico que recoge decisiones médicas concretas, sino como la expresión dinámica de la autonomía personal. La integración de valores, experiencias vitales y contexto puede favorecer decisiones anticipadas más auténticas y coherentes. El modelo PAB-V ofrece un marco estructurado para avanzar hacia una planificación anticipada centrada en la persona, susceptible de mejorar la calidad y aplicabilidad de las últimas voluntades en la práctica sanitaria. | es |