| dc.description.abstract | Don Luis, dedicado desde joven al mundo de los negocios, ha realizado incursiones en
distintos sectores, pero ha encontrado su vocación en la hostelería, teniendo varias
sociedades dedicadas a ello. Es una persona austera, y trabaja bajo el principio de reinvertir
los beneficios en el propio negocio, intentando maximizar la caja generada para expandir el
negocio, y, por lo tanto, minorar en lo posible el pago de impuestos, ya que estos suponen
una salida de caja. Eso sí, en el marco de la más estricta legalidad. Comenzó explotando una
franquicia americana de alitas a la barbacoa, con varios “restaurantes”, y posteriormente,
abrió unos restaurantes italianos, de acuerdo con los orígenes familiares de Doña Blanca, su
mujer, de los que gestiona varios establecimientos propios y de los que tiene además 12
franquiciados, de los que recibe un canon mensual. El negocio ha tenido hasta ahora un
crecimiento orgánico, mediante la expansión de las dos líneas de negocio que tiene y la
compra de otras que Don Luis ha ido observando en su día a día, obteniendo financiación
ajena de entidades financieras. Esto ha dado lugar a que no exista ninguna planificación de
la estructura societaria, que se ha basado en la situación de cada momento y en lo que Don
Luis entendía (o creía entender) en sus múltiples conversaciones con amigos, compañeros
de negocios y asesores, muchos de ellos con opiniones contrapuestas sobre la organización
de un negocio. | es |